Una historia de cine

Una historia de cineSiempre estuvieron un tanto escondidos, discretamente situados en los bajos de un “zoco” comercial sencillo pero agradable; a pesar de ello y durante 34 años sus cuatro pequeñas y acogedoras salas tuvieron un público fiel que buscaba en las afueras de Madrid una cartelera diferente y cerca de casa. Una apuesta por el cine independiente, diferente, arriesgado y en versión original, un lugar cercano donde poder disfrutar de buen cine.

La meta, cada vez más cerca

En abril de 2013 los cines Renoir Majadahonda veían caer definitivamente el telón tras dos años de pérdidas económicas; frente a este desolador panorama la empresa propietaria planteaba un ERE a sus siete empleados. La cosa pintaba mal y parecía no tener solución… y en ese preciso instante comenzó la aventura; una historia de película, digna del cine más independiente y social, en la que la modesta  iniciativa de varios vecinos que no querían renunciar a sus cines de toda la vida acabó convirtiéndose en una marea de firmas y apoyos para salvarlos. El boca a boca virtual y real funcionó y el 13 de junio los ya por entonces 800 vecinos y amigos de los cines anunciaban la buena noticia a través de su página de Facebook: el acuerdo con los propietarios y la constitución de la asociación cultural sin ánimo de lucro ‘Cines Zoco Majadahonda‘. El principal objetivo para conseguir reabrir los cines, llegar a los 1.300-1.500 socios con una aportación anual de 100 euros cada uno. A día de hoy, mayo de 2015, son ya 1.432 los que se han unido a esta historia de cine con final feliz.

Con una clara vocación de proyecto cooperativo los socios son los que tienen la última palabra y deciden el rumbo de esta pequeñaCines Zoco Majadahonda “gran” apuesta cultural y vecinal. Los cines se financian ahora gracias a las cuotas de los asociados y la venta de entradas a precios reducidos para los socios (desde 3.50€) y muy asequibles para el resto de espectadores. Además se suman a la iniciativa “Los miércoles al cine” cobrando una entrada de 3 euros para socios y 3,50 para  los que (aún) no se hayan decidido a serlo.

Un espacio cercano para la cultura

Además de ofrecer una cartelera bien surtida los cines Zoco -como ellos mismos declaran- quieren “recuperar el cine como un espacio de encuentro, cultura, diálogo y diversión, en el que el espectador sea parte activa y esencial”. Para conseguir esta misión los cines Zoco se convierten puntualmente en un lugar para disfrutar y hablar del cine con los propios directores y actores de las películas. Asociarse a este proyecto permite acudir a preestrenos y coloquios con directores.

Otras propuestas en marcha y que transmiten el alma del proyecto de convertirse en un “cine vivo”, incluyen la programación de ciclos de cine clásico, pases de madrugada, pases a mediodía para niños o programas dobles; un Cineclub en toda regla.

Desde aquí damos la enhorabuena a esos más de 1.000 “dueños” del cine, un proyecto solidario con la cultura y que demuestra la fuerza positiva que podemos tener los ciudadanos cuando nos lo proponemos. Pasen y vean.