El poder de Twitter

El poder de twitterEl 7 de noviembre de 2012, Barak Obama compartía con sus seguidores de Twitter su reelección durante cuatro años más, colgando en su cuenta @BarakObama una más que poderosa imagen en la que abrazaba amorosamente a su esposa Michelle.

A la velocidad del rayo virtual pasó a convertirse en el tuit más retuiteado hasta ese momento con 788.732 retuits. Batiendo así récords en las redes sociales, mostraba el imparable poder del pajarito azul, una herramienta de “chateo” global que ahora cotiza en Bolsa y que en 2006 se presentaba al mundo enseñándonos una nueva forma de usar el símbolo #hashtag. El padre de la criatura, Jack Dorsey, definió su invento como “una corta ráfaga de información intrascendente” algo así como el “pio de un pájaro” (twitt en inglés).

 

Y Twitter cambio el mundo

Dave Lee, periodista de BBC News, analizaba en un artículo titulado: “Cómo Twiter cambió el mundo, hashtag a hashtag”, lo que ha significado Twitter para el mundo, y daba algunas claves acerca del giro radical que ha supuesto en la manera de comunicarnos y de recibir la información en todos los ámbitos: política, negocios, economía, periodismo, religión, movimientos sociales, etc…

Hasta los más reacios al tuiteo deben reconocer que más allá de ser otro escaparate para poner en práctica el narcisismo digital, es un buen medio para estar al día, buscar ofertas de empleo, ampliar la red de contactos profesionales o tener una visión más amplia y creativa de hacer negocio y acercarse al cliente final. Y precisamente ahí es dónde está la clave de su éxito respecto a otras redes como Facebook. La facilidad de uso gracias a los 140 caracteres -cualquiera parece capaz de escribir una línea- y su diseño, hacen de Twitter un medio ideal para el desarrollo de la publicidad en teléfonos móviles, el futuro inmediato del marketing, según los que saben de esto. Con cerca de 500 millones de usuarios en todo el mundo no cabe duda de que es una herramienta que ha cambiado la forma de comunicarnos y de pensar.

 Y vosotros ¿qué uso hacéis de Twitter, profesional o personal? ¿Compraríais acciones si pudierais?